Nuestra hacienda se desarrolla sobre 300 hectáreas en Jama, Manabí, un territorio marcado por la diversidad de paisajes, la presencia de agua y una relación profunda entre comunidad y naturaleza.
El proyecto nace como una iniciativa familiar con una visión clara: desarrollar agricultura de alto valor vinculada al bienestar, cuidando el origen y generando impacto real en el territorio.
La agricultura se convierte en nuestra herramienta de desarrollo: no extractiva, sino integrada al contexto social del cantón, uno de los más vulnerables del país.
150 000 plantas en cultivo intensivo de moringa
proyección DE 500.000 plantas para finales de año
5 000 plantas de vainilla en cultivo intensivo
proyección DE APERTURA INVERNADERO 2
La hacienda genera empleo directo en Jama.
Apoyamos a 25 familias de la comunidad, que forman parte del equipo de la hacienda.
Trabajamos bajo un enfoque orgánico y regenerativo, cuidando la salud del terreno y proyectándonos hacia certificaciones internacionales de buenas prácticas agrícolas.
Compromiso agrícola y certificaciones
Nuestro manejo agrícola se orienta inicialmente hacia prácticas orgánicas y regenerativas, priorizando la salud del suelo, el uso responsable del agua y el equilibrio del ecosistema.
Este camino nos permite avanzar progresivamente hacia estándares internacionales de buenas prácticas agrícolas, alineando el origen local con una visión de mercado global.